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October 31 RUMANIA LAVA LA CARRA A SUS INMIGRANTESRumania lava la cara a sus inmigrantesEl Ejecutivo inicia una campaña para mejorar su imagenM. RUIZ DEL ÁRBOL - Madrid - 24/09/2008 "Hola soy rumano, juntos hacemos un buen equipo". El Gobierno rumano lanzó ayer esta consigna por radios, televisiones y periódicos. Es el lema de una campaña con la que pretende quitar el estigma de delincuentes que lastra a los 728.000 rumanos asentados en España. En Italia, donde el Gobierno de Berlusconi ha comenzado a censar a la población gitana, la embajada de Rumania acaba de lanzar una campaña con el mismo fin. "La comunidad rumana se ve perjudicada por la manera que tienen los medios de comunicación de reflejar solamente los errores que han cometido algunos de sus integrantes", afirma la web www.holasoyrumano.com. Pero esa voz lanzada por la televisión y colgada en las marquesinas de los autobuses ha indignado al colectivo gitano rumano. Sus caras no aparecen en la campaña. "Es indignante que el Gobierno rumano nos ignore. Si promulga la integración tendrá que escolarizar a todos los gitanos analfabetos que hay en asentamientos por España", afirma Daniela Radu, representante de Rrom Madrid. Su asociación estima que el 50% de los rumanos que hay en España son gitanos. La embajadora, María Ligor, afirmaba ayer que rondarán el 10%. Es una cifra difícil de calcular porque la mayoría de ellos no están censados. La noticia en otros websEstrechar lazos Y es que para "estrechar lazos" la iniciativa destaca la similitud de sus orígenes culturales, "incluso el parecido físico" afirma María Ligor. Ella no está de acuerdo en que ésta sea una campaña racista. "El objetivo es hacer emerger a la mayoría silenciosa que hay detrás de los muchos rumanos honrados que viven en España y hemos preferido no hacer la campaña para los gitanos, que son minoría". Pero Miguel Fonda, presidente de la Federación de Asociaciones Rumanas asegura que las caras que se muestran están lejos de ser las del rumano medio que vive en España. Son todos líderes de empresas, enfermeras, directores de hotel. "Con quien hay que integrarse es con el obrero que tiene la mano llena de callos". Ayer se lamentaba además de que, siendo el presidente de todas las federaciones de rumanos en España, le avisaron de la existencia de la iniciativa hace dos días. "Me parece perfecto que se haga una campaña por la integración pero las imágenes están alejadas del rumano que aquí conocemos". August 29 Enciclopedia de los gitanos (segun algunos)Esquema
Gitanos o Romanís, pueblo nómada con una herencia biológica, cultural y lingüística común, actualmente disperso en pequeños grupos por todo el mundo. Los gitanos llevaban en Europa más de 500 años, pero fue a finales del siglo XVIII cuando se logró saber que provenían del noroeste de la India, al descubrirse la relación entre su lengua, la romaní, y las lenguas indoeuropeas de esa región.
La antigua historia de los gitanos sigue siendo un tema controvertido. Se desconoce si eran un grupo de parias que vivía en la periferia de la civilización india, si eran miembros de una o varias castas hindúes o si pertenecían a diferentes clases sociales y grupos indígenas. Parece ser que abandonaron su patria original en el noroeste de la India en oleadas sucesivas que comenzaron a principios del siglo V. Sin embargo, las emigraciones más importantes parten en el siglo XI, probablemente como resultado de las invasiones musulmanas de la India. Viajaron en un principio hacia el oeste, atravesaron Irán hasta Asia Menor y el Imperio bizantino; desde allí, la mayoría continuó a principios del siglo XIV hacia Europa, a través de Grecia. Su ruta por Europa se puede seguir mediante el estudio de los vocablos prestados que aparecen en los dialectos romaníes europeos; todos ellos contienen léxico de las lenguas persa, kurda y griega. Tras residir unos 100 años en Grecia, los gitanos se dispersaron por el continente. A comienzos del siglo XVI se habían extendido por numerosos países, incluida Rusia, Escandinavia, las islas Británicas y España. En un principio, los gitanos fueron bien recibidos en Europa, pero no tardaron en surgir ciertas enemistades debido a las marcadas diferencias de estilo de vida y tipo de sociedad. En España, donde gozaron de total libertad bajo el dominio musulmán, su situación cambió después de la Reconquista cristiana en 1492; entre 1499 y 1783 se aprobaron al menos una docena de leyes que prohibían la vestimenta, la lengua y las costumbres gitanas para forzar su asimilación. En Francia, la primera represión oficial contra los gitanos tuvo lugar en 1539, fecha en la que se ordena su expulsión de París. De forma análoga, en 1563, los gitanos se vieron obligados a abandonar Inglaterra bajo amenaza de muerte. Durante el siglo XVII, en Hungría y Rumania muchos fueron esclavos; en Rumania, su liberación definitiva no se produciría sino hasta 1855. Los gitanos no recibieron un trato hostil en todas partes de Europa. En la Rusia zarista, por ejemplo, sus circunstancias eran muy similares a las de los campesinos. En los Balcanes, durante los casi 500 años de dominio turco, muchos gitanos disfrutaron de privilegios especiales al convertirse al islam. En algunas repúblicas de la antigua Yugoslavia, su situación fue análoga a la de otras minorías. Sin embargo, la persecución alcanzó su punto máximo durante la II Guerra Mundial, cuando unos 250.000 gitanos hallaron la muerte en los campos de concentración nazis. Hoy, en muchas zonas de Europa la discriminación del pueblo gitano aún existe.
La cifra total de gitanos en el mundo es de varios millones. Sólo en Europa se calcula que hay entre 12 y 12,5 millones. Los censos no son exactos porque muchos gitanos no están registrados. Las mayores concentraciones se dan, con diferencia, en los Balcanes (especialmente Rumania), Europa central y las repúblicas de la antigua URSS, y existen grupos menores dispersos por Europa Occidental, Oriente Próximo, el norte de África y América. Los gitanos están divididos en grupos que a veces reciben el nombre de ‘naciones’, definidas generalmente por el área geográfica de asentamiento o de procedencia reciente. Las naciones europeas incluyen a los gitanos de España, los manouche de Francia, los sinti de Alemania y Europa central, los romnichales de Gran Bretaña y los boiash, arlie, gurbeti, lowara y kalderash de Europa del Este y los Balcanes. Bajo la influencia del nacionalismo, que pone especial énfasis en la unidad cultural y étnica, la palabra ‘gitano’ se está sustituyendo progresivamente por la de romaní, que significa ‘la gente’.
Debido a la dispersión de los gitanos, su cultura y organización social varía ampliamente. Sin embargo, una de las características sobresalientes es su arraigado sentido de cohesión de grupo y de exclusividad, y el marcado carácter sagrado de sus tradiciones, muchas veces contrarias a las de la sociedad en la que tienen que vivir. El contacto con individuos ajenos a su pueblo se considera en principio arriesgado por la posible pérdida de identidad que puede provocar; ello quizá derive de las creencias religiosas de sus antepasados hindúes, aunque admitan en su seno a cualquier persona que acepte sus leyes y costumbres. La influencia de la lengua romaní, que está formada por varios dialectos pertenecientes a la rama índica de las lenguas indoeuropeas, es otro factor de unificación. La mayoría de los miembros del pueblo gitano hablan algún tipo de dialecto de la lengua romaní, y otros utilizan dialectos de lenguas locales con abundancia de préstamos romaníes. En el aspecto religioso, algunos han adoptado la religión del país en que viven; por ello hay católicos, ortodoxos, protestantes y musulmanes. Sin embargo, prefieren realizar sus ritos en sus propios templos, en sus hogares o durante la celebración de sus fiestas. Las diferentes naciones gitanas se dividen en clanes, compuestos cada uno de ellos por distintas familias emparentadas por ascendencia común o asociación histórica. Los gitanos tienen una organización familiar en la que los ancianos (patriarcas) ocupan posiciones de respeto y autoridad. Los matrimonios se suelen concertar y son la expresión de un deseo por crear alianzas entre familias o clanes. Existe una moral sexual muy estricta y es todavía frecuente que las muchachas solteras salgan acompañadas. Algunos grupos mantienen la costumbre del ‘precio de la novia’, pago realizado por la familia del novio como indemnización por la pérdida de la hija y como garantía de que recibirá un buen trato. Otra institución importante es el kris, juzgado informal que dirime las disputas y asuntos relativos al derecho común y a las costumbres gitanas. En general, el pueblo gitano apenas depende de las estructuras sociales formales de las sociedades en que viven. En casi todas partes, y con las lógicas excepciones, los gitanos ocupan posiciones de escaso prestigio y tienden a dedicarse a actividades económicamente marginales. Suelen buscar ocupaciones tradicionales, entre ellas las musicales y recreativas, la chatarrería y la metalistería, la trata de caballos y ganado, la venta ambulante y minorista, la adivinación y la curandería, o la artesanía. Los gitanos están más integrados, cultural y económicamente, en las regiones menos industrializadas del sur de Europa, los Balcanes y Oriente Próximo. En los antiguos países comunistas algunos padecen la actual penuria económica; muchos han intentado cruzar las fronteras hacia Europa Occidental, donde es evidente el rechazo. En casi todas partes están sometidos a fuertes presiones para que abandonen su tradicional estilo de vida. En España la mayoría de los gitanos vive en los suburbios de las grandes ciudades. Aunque la Constitución de 1978 ampara la igualdad sin discriminación de raza ni condición social, la convivencia con este colectivo muestra brotes de racismo y segregación por parte de algunos sectores de la sociedad. August 22 El Tarot y los gitanosSe debate abiertamente el origen del pueblo gitano entre dos sitios, uno es en Egipto de ahí el nombre en inglés gypsies y de la cual deriva la palabra gitano y el otro el norte de la India desde una región llamada Punjab. Las primeras emigraciones de tribus de etnia gitana se produjeron en el siglo IX, cuando el Islam invade el norte de la India. Es dificil que esta tribu haya podido crear esta baraja por lo que se le supone que su origen se produjo cuando llegaron al centro de Europa Rumanía, Italia y Francia principalmente. La mezcla de culturas Occidentales aportaron a este pueblo conocimientos sobre lo mistico y espiritual como nunca antes habian podido percibir en sus tierras de origen. En un lance de fusión entre ellas se creo la baraja de Tarot gitano basicamente inspirada en el Tarot de Marsella, pero adaptando sus figuras a su gente. El Tarot gitano es una baraja de cartas que tiene 78 figuras diferentes de las cuales y al igual que el Tarot de Masrsella 22 son Arcanos Mayores y 56 son Arcanos menores. August 14 Trata de Adevarul scrie despre manifestatia de la Madrid din 7/08/08
Cita Adevarul scrie despre manifestatia de la Madrid din 7/08/08 August 12 Situación social actual de los gitanos en Europa
SITUACIÓN SOCIAL ACTUAL DE LOS GITANOS EN EUROPA
Revista D mundo escribe sobre gitanosSiglos de libertad Por Liliana Pellicer Cigani, luri, bandgar, farao nerek, bohemios, manush, sinti, kalé, kalderash, burugoti o gitano. Infinidad de nombres identifican en todo el mundo a los, según la Unión Gitana Internacional-Romani, 40 millones de miembros del pueblo romaní que, debido a sus ansias de libertad, viven en países de los cinco continentes. Y es que, a diferencia de otros pueblos, los gitanos no tienen un territorio nacional propio ni tampoco aspiran a tenerlo. Pueblo nómada en su origen, hoy está disperso por el mundo y sus miembros son ciudadanos del país donde habitan.
La pregunta que surge entonces es ¿cuál es el origen de este colectivo tan disperso? Según explica el informe de la UNESCO Algunas reflexiones sobre la minoría gitana en Europa, de Ali Arayici, gracias a estudios comparativos lingüísticos se ha llegado a la conclusión de que proceden de India, pero que, por razones desconocidas, debieron abandonar su país en el siglo IX y emigraron a los diferentes países del mundo. Así, durante el siglo XV, llegaron a Europa, pero tuvieron que ponerse en camino de nuevo dos siglos después como consecuencia de las medidas de deportación tomadas por las autoridades portuguesas, españolas, inglesas y francesas. Este viaje les llevó a África y América. Las migraciones gitanas no se quedaron ahí, pues, tras ser víctimas del Holocausto nazi, de nuevo se vieron obligados a hacer las maletas y dirigirse, una vez más, a las Américas. El nomadismo romaní tiene, por tanto, una doble causa. Por un lado es coyuntural, obligado por la marginación, exclusión o reclusión (esclavitud, prisión, prohibiciones diversas), pero por otro es estructural, debido a su organización social y económica y a un deseo de viajar y de libertad inherente a su cultura. Una vida diferente A la hora de definir a un colectivo como pueblo es esencial la existencia de una cultura propia. Esto es un hecho incuestionable para el Pueblo Gitano, ya que poseen una estructura social interna y un idioma propio. Los sistemas de decisión y de solidaridad en la estructura social gitana están claramente organizados en círculos concéntricos que se pueden explicar mediante la sentencia: “Yo contra mi hermano; mi hermano y yo contra nuestro primo; todos nosotros contra el extraño”. La primera y principal obligación del gitano es respecto de su familia inmediata, luego respecto de la extensa y, finalmente, respecto de cualquier gitano frente a los payos (no gitanos). Su sistema de valores se basa, pues, en la solidaridad, cuyo nivel de exigencia es directamente proporcional a la relación de parentesco. Así, los miembros de un linaje tienen obligación de defender a otros miembros de su mismo linaje. Cuando surge un conflicto (insulto, abuso...) los parientes lineales del agredido deben salir en su defensa. Dado que ambos linajes involucrados tienen la misma exigencia de defensa, podría generarse una cadena de represalias que pondría en peligro la existencia de ambos linajes. Por ello, está prevista la intervención de ancianos de otras familias que actúan como jueces. El otro valor que impera en la vida de los romaní es la búsqueda de la libertad, que puede apreciarse en la predisposición a dedicarse a actividades laborales que no requieran jerarquías u horarios. Dentro de esta estructura, el papel de la mujer está muy definido. Subordinada a sus padres y a sus hermanos en su vida de soltera, y a su marido cuando se casa, no suele tener poder ni participación en las decisiones. Sin embargo, desde hace varios años algunas mujeres gitanas toman conciencia de su situación y se rebelan, produciéndose fenómenos nuevos como la soltería y los matrimonios mixtos de gitanas con otros grupos no gitanos. Pueblo heterogéneo Pese a la existencia de estos elementos comunes que se dan, con matices, en los gitanos de todo el mundo la realidad señala que el Pueblo Gitano es heterogéneo. Esta diversidad está provocada, principalmente, por la naturaleza nómada de este colectivo que ha provocado, durante diez siglos, el contacto de los gitanos con otras culturas, tomando elementos de ellas. Hoy en día, la industrialización, la urbanización y los medios de comunicación han influido en la cultura romaní de manera indiscutible. Así, al no tener sistema económico propio, han debido evolucionar al ritmo de los sistemas de los países donde habitaban. Han encontrado dificultades para vivir a su manera siguiendo la antigua costumbre de parquear sus caravanas a las afueras de las ciudades por la urbanización, y no han podido evitar recibir influencias de la televisión o el cine. Así, aunque hoy día alrededor de 40 millones de gitanos viven a nuestro alrededor, quizá nos pasen inadvertidos. Segregación A lo largo de la historia, el pueblo romaní ha sido discriminado. A pesar de que la mayor persecución se materializó con el exterminio sistemático durante el régimen nazi, la limitación de sus derechos viene de mucho tiempo atrás. En el siglo XVI, en Francia, España, Holanda y Alemania se les persiguió. En el siglo XVII se promulgó en Inglaterra y Suiza una legislación que convertía en delito grave la relación con los gitanos. En la primera mitad de ese siglo, sólo en Austria y Alemania se dictaron 68 leyes persiguiendo a los gitanos. En Irlanda, un grupo de 198 gitanos fue juzgado y sentenciado a muerte por estar desempleado. Actualmente, las persecuciones se han reducido, aunque siguen siendo discriminados y encuentran problemas, por ejemplo, para conseguir empleo. En 1971, en el primer Congreso Gitano se adoptó el himno y la bandera gitanos. En 1977, siguiendo una propuesta de India, las subcomisiones de las Naciones Unidas (ONU) para la Prevención de la Discriminación y la Protección de las Minorías, realizaron una convocatoria a los distintos países con población gitana para que a éstos les fueran respetados sus derechos. Finalmente, en 1984 la ONU los reconoce como un pueblo y los denomina Rom. Los gitanos y el mundoLos gitanos y el mundo
La historiografía iraní afirma que la memoria de la antigua patria gitana fue guardada sólo por los gitanos que vivían en la isla de Leinos, en el mar Egeo. Según las mismas fuentes, los gitanos -actualmente conocidos en Irán como "lurios"- llegaron a Persia en el siglo III DC, y se los llamó "sindis", o "hindis", por el río que le dio el nombre a la India, de donde provenían los gitanos En el siglo XI llegaron al Mediterráneo, más específicamente a Grecia, donde se los denominó "egipcios" ya que se creía que provenían de Egipto-, término del que se originó la palabra "gitano". En Macedonia, Croacia y Rumania se los recuerda desde el siglo XIV, en Eslovenia desde el XV y en Irlanda desde el XVI. Diseminados por Asia, Europa, e incluso América del Sur (donde existen registros de su presencia a partir del año 1581), estos pueblos nómades han recibido infinidad de nombres. En Turquía, Macedonia y Rusia se los conoce como "cigani"; en Kurdistán como "luri" y en la India como "bandgar". Según el país, la región o la actividad que desempeñen, se llamarán "farao nerek"; "bohemios", "gitanos", "romani", "manush", "sinti", "kalé", "kalderash", "burugoti" y varios nombres más. Más allá de las divergencias de nombres, a lo largo de la historia ha sido casi unánime que han sido discriminados y perseguidos en los países de Europa. El punto máximo de la persecución a los gitanos fue el exterminio sistemático perpetrado por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, pero la limitación de los derechos de los gitanos es de larga data. En el siglo XVI, en Francia, España, Holanda y Alemania se comenzó a implementar la persecución. En el siglo XVII, se promulgó en Inglaterra una legislación que establecía que quienes entraran en contacto con gitanos estaban cometiendo un grave delito, y leyes semejantes, por la misma época, se dictaron en Suiza. En la primera mitad de ese siglo, sólo en Austria y Alemania se dictaron 68 leyes persiguiendo a los gitanos. En Irlanda se había iniciado legalmente la discriminación en 1541 en 1596 un grupo de 198 gitanos fue juzgado y sentenciado a muerte por estar "desempleado", y la persecución prosiguió sin pausa hasta el siglo XVIII. En busca de sus derechos Si bien las persecuciones se han reducido notablemente, los derechos de los gitanos no crecieron sensiblemente durante el siglo XX. Los progresos que se han alcanzado, si bien limitados, son el fruto del intenso trabajo de organizaciones internacionales, que velan por la inserción de los gitanos en los respectivos países, y del esfuerzo de las comunidades gitanas, que, en las últimas décadas, liberadas de la persecución, tratan de rescatar sus valores e identidad cultural. En los años 1970 se fundaron organizaciones que son la base de la lucha por la defensa de sus derechos políticos. En Londres, en el primer Congreso Gitano de 1971, se adoptó el himno y la bandera gitanos. El primer Festival Internacional Gitano tuvo lugar en la India, en 1976 (y el segundo Festival y Encuentro Científico también en en ese país, en 1983). En 1977, siguiendo una propuesta de la India, las subcomisiones de las Naciones Unidas para la Prevención de la Discriminación y la Protección de las Minorías, realizaron una convocatoria a los distintos países con población gitana para que a éstos les fueran respetados sus derechos. En 1978 se realizó el Segundo Congreso Mundial Gitano, en Génova (que habrá de ser sucedido por el tercero, en 1981 en Suecia, y el cuarto en Polonia, en 1990). Estos congresos, además de buscar fortalecer la identidad étnica y cultural de los gitanos en los países en que viven, también han tratado de establecer bases que apoyen el acceso de éstos a la educación. En Europa, al presente, los gitanos cuentan con partidos políticos en la República Checa, Croacia, Serbia y Montenegro y otros países. Asmismo existen, en países como Francia, Inglaterra, Hungría, Italia e India importantes instituciones que trabajan por la mejora de los derechos legales, económicos, culturales y sociales de los gitanos. En Macedonia cuentan con tres partidos políticos, un alcalde, y canales de radio y televisión en lengua gitana, así como dos representantes en el parlamento. Himno gitanoGelem GelemDe Wikipedia, la enciclopedia libreSaltar a navegación, búsqueda
Gelem Gelem (en romaní ‘anduve, anduve’) es el nombre que recibe habitualmente el Himno Internacional Gitano. También es conocido por los siguientes títulos: Djelem Djelem, Zhelim Zhelim, Opré Roma y Romale Shavale. El Himno Internacional Gitano fue declarado formalmente como tal durante el Primer Congreso Internacional Gitano celebrado en Londres en 1971, durante el cual se percibió la necesidad de establecer un himno y una bandera común que unificara a las diversas comunidades gitanas dispersas por todo el planeta. Historia [editar]La procedencia de la melodía no está clara, y existen varias historias en torno a ella, si bien todas le atribuyen un origen popular. Al parecer fue recogida por primera vez por el músico búlgaro Milan Aivazov (nacido en 1922 en Plodiv), que la había escuchado de su abuelo. Según esta versión Milan Aivazov recordaba la melodía y el título, pero había olvidado la letra. Otras versiones cuentan que la melodía es originaria de Rumanía y se popularizó en los espectáculos de variedades parisinos durante los años veinte y treinta. Se sabe, de todas formas, que en los años sesenta ya era una melodía muy conocida y versionada entre los gitanos serbios, y que se hará conocida a través de la banda sonora de la película Skupljaci Perja (cuya versión en inglés fue titulada I even met some happy gypsies), dirigida por Alexander Petrovic y estrenada en 1969 [1]. Lo que está claro es que sobre esa melodía el músico gitano yugoslavo Jarko Jovanovic eleborará, durante la celebración del citado congreso en 1971, la definitiva. La letra del texto, escrita sobre esa melodía, se debe al propio Jarko Jovanovic y al médico gitano suizo-alemán Jan Cibula, quienes la habrían a su vez reescrito en 1978, durante un segundo congreso. Tanto la letra como la música fueron aceptadas unánimemente durante el primer y el segundo congreso respectivamente, y el transcurso del tiempo ha hecho que las diferentes organizaciones gitanas de todo el mundo (especialmente las de Europa central), así como la opinión pública, hayan terminado por aceptarlas como himno oficial, especialmente a partir de la grabación que de ellas hizo el popular músico yugoslavo Šaban Bairamovic en los años ochenta [2]. En consonancia con la enorme creatividad de las comunidades gitanas de todo el mundo la música, e incluso la letra, han sido versionadas muchísimas veces. Texto y música [editar]Existen varias versiones tanto de la letra como de la música. En ella se hace referencia a la condición itinerante del pueblo gitano. También se menciona a la Legión Negra (Kali Lègia), en alusión al color de los uniformes de las SS germanas que participaron en el genocidio del pueblo gitano durante la Segunda Guerra Mundial, y que puede ser entendido de manera simbólica como un recordatorio de la secular persecución del pueblo romaní. La versión más conocida, con la traducción que de ella hace la Unión Romaní, es la siguiente:
Otra traducción libre de esta letra es la siguiente:
En cuanto a la música, Karen Eliane la transcribe como un adagio rubato, en tonalidad de si bemol mayor [5], si bien existen multitud de versiones, que se recogen en los enlaces externos. En el siglo XXISiglo XXI, la tercera gran diáspora [editar]
Con la caída del muro de Berlín en 1989, el desmantelamiento de los estados autoritarios de Europa Central y del Este y la subsiguiente crisis económica y, especialmente, por causa de la guerra de Yugoslavia, comienza la tercera gran diáspora gitana. Este movimiento migratorio (que nuevamente pasa desapercibido para la opinión pública) se realiza, como es habitual, de este a oeste. Las estimaciones son de unos 200.000-280.000 gitanos desplazados del este al oeste europeo desde 1960 a 1997. Al deteriorarse la situación política de la antigua Yugoslavia unos 40.000 gitanos llegaron a Italia y otros 30.000 a Austria.[24] La crisis económica ha generado también una intensa ruta migratoria desde Rumania a los países de la Europa próspera en una cantidad todavía por calcular. Las leyes de ciudadanía discriminatorias en la República Checa,[25] por ejemplo, son un exponente de viejas y nuevas formas de discriminación. Según los informes del Banco Mundial[26] en Europa hay una población de entre 7 y 9 millones de gitanos, de los que alrededor de 2 millones viven en Rumania, aunque porcentualmente la presencia más alta del pueblo gitano es la de la República de Macedonia, donde representan el 11% de la población.[27] La mayor parte de la población gitana de Centro Europa en la zona balcánica vive con menos de 3 euros diarios por persona y un 89% de los gitanos búlgaros no han podido cursar estudios primarios. En el siglo XXSiglo XX, persecución y exterminio [editar]La detención del flujo migratorio a principios del siglo XX no significó una mejora de las condiciones de vida de los gitanos. Las disposiciones legales continuaron siendo inútiles (como lo habían sido antes) a la hora de asimilarlos. En Francia, por ejemplo, una "ley sobre el ejercicio de las profesiones ambulantes y sobre la circulación de nómadas" obligaba en 1912 a proveerse de un “carné antropométrico de identidad” que debía ser sellado en cada desplazamiento. A medida que se acerca la Segunda Guerra Mundial la persecución (al socaire de las nuevas teorías pseudocientíficas) se hizo más dura. El gobierno prusiano, por ejemplo, decidió acabar con la “molestia gitana”[21] mediante un acuerdo internacional diseñado para acabar con su forma de vida. En Baviera se elaboró en 1905 un "Libro gitano", con un censo inicial de 3000 individuos que pronto aumentaría con la colaboración de otros estados germanos. El estado de Baviera autorizó el castigo a trabajos forzados a todo gitano que no pudiera demostrar tener un trabajo estable, y la República de Weimar extendió esta medida a toda Alemania. Los censos de gitanos se multiplicaron en toda Europa (Francia, Inglaterra) y en Suiza, en 1926 comenzó la ominosa costumbre de secuestrar niños gitanos para ser educados entre no gitanos, práctica que solo se abandonaría en 1973. El auge del nazismo y los excesos de la Segunda Guerra Mundial se cebaron con crueldad en los gitanos. Tomando como base los anteriores censos, el Centro de Investigación para Higiene Racial y Biología Poblacional del Reich comenzó a analizar la cuestión gitana. Tras unos momentos de duda, en los que se estuvo a punto de clasificar a los gitanos dentro de la raza aria, Himmler ordenó su internamiento, y finalmente su ejecución en masa. En lengua gitana se llama a este proceso de exterminio “porraimos”, o “porrajmos”: "la destrucción". Como siempre, se desconoce el número exacto de víctimas. Las estimaciones van desde 50.000-80.000 (Denis Peschanski, La France des camps, l'internement 1938-46, Gallimard, 2002, p. 379) hasta "500.000-1.500.000… Sólo en Auschwitz-Birkenau murieron más de veinte mil gitanos. Y en un sólo día, el 3 de agosto de 1944, los últimos 2.897 habitantes de las barracas gitanas de Auschwitz, incluyendo mujeres y niños, dejaron para siempre de cantar y darse entusiasmo".[22] El genocidio gitano es un fenómeno relativamente desconocido, en el que colaboraron con más o menos interés (al igual que en el genocidio judío) las poblaciones autóctonas. En la Europa central y del este bajo regímenes comunistas, los gitanos sufrieron políticas de asimilación y restricciones a su libertad cultural. En Bulgaria, se prohibió el uso de la lengua romaní y la representación de música romaní en actos públicos. Decenas de miles de gitanos de Eslovaquia, Hungría y Rumania fueron reasentados en regiones fronterizas de Moravia, y se prohibió su estilo de vida nómada. En Checoslovaquia, donde se les calificó de "estrato social degradado", mujeres romaníes fueron sometidas a esterilizaciones como parte de la política del Estado para reducir su crecimiento demográfico. Esta política se puso en práctica mediante incentivos financieros, amenazas de retirada de subsidios sociales, desinformación y esterilización involuntaria.[23] A principios de la década de 1990, Alemania deportó a decenas de miles de inmigrantes a Europa Central y del Este. El 60% de unos 100.000 ciudadanos rumanos deportados de acuerdo con un tratado de 1992 eran gitanos. En el tercer cuarto del siglo XX comenzó también un importante movimiento asociativo gitano, en especial, a partir del Primer Congreso Gitano de Londres, de 1971. En el siglo XIXEl salto a América, el siglo XIX y la segunda gran diáspora [editar]
El salto de los gitanos hacia América corrió parejo a la propia diáspora de los europeos. El incansable pueblo gitano emprendió entonces una nueva migración. Se sabe que Cristóbal Colón, en su tercer viaje de 1498, introdujo a los primeros tres gitanos que pisaban el nuevo mundo. Se sabe también que Inglaterra y Escocia enviaron remesas de gitanos a sus colonias americanas de Virginia, en el siglo XVII[17] y Luisiana. La práctica de la deportación a América fue seguida ese mismo siglo por Portugal.[18] Según este autor, los gitanos españoles solamente podían viajar a América con permiso expreso del rey. Felipe II decretó en 1570 una prohibición de entrada a los gitanos en América, y ordenó el regreso de los ya enviados. Se conoce el caso de un herrero gitano (Jorge Leal) que consiguió autorización para viajar a Cuba en 1602. Habría que esperar a la pragmática de 1783 para que los gitanos tuviesen permiso de residencia en cualquier parte del reino. Entre finales del XVII y mediados de siglo XIX se produjo otro movimiento hacia el oeste de una numerosa población gitana, huyendo de la esclavitud o bien aprovechando su abolición en Moldavia y Valaquia en 1860[19] o como consecuencia del recrudecimiento de la persecución en Europa occidental (especialmente en Francia y Alemania). Los gitanos emigraron a América Latina en un número que, como siempre, sigue siendo un misterio. Según Koen Peeters la independencia de Serbia en 1878 aceleró esa salida, y las causas que explican en nuevo éxodo masivo pueden ser varias: "En primer lugar, a la presión de asimilación; en segundo lugar, a las nuevas posibilidades en sus actividades laborales; y, en tercer lugar, a como motivos comunes a otros emigrantes de Serbia, como pueden ser, por un lado, la idea de que en el Nuevo Mundo tenían muchas posibilidades de conseguir grandes fortunas, las leyes que favorecieron la inmigración o también la aparición de nuevas posibilidades en lo que respecta a medios de transporte".[20] También en torno a 1860 se registra la salida de gitanos británicos (“romnichels”) y a principios del siglo XX hubo una nueva partida en masa de gitanos valacos. La oleada migratoria se detuvo con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, y no volvió a reiniciarse hasta 1989, año en que dio comienzo la tercera gran diáspora, todavía en curso. En el siglo XVIEl siglo XVI y el comienzo de la persecución [editar]El siglo XV puede ser considerado como la edad de oro de los gitanos en Europa. Vagaban de ciudad en ciudad, y aunque es cierto que fueron expulsados con frecuencia habría que esperar al siglo XVI para que se desatara una ola de persecución solo comparable al antijudaísmo secular de los europeos. En el siglo XV los estereotipos negativos aún no estaban enraizados, y entre la hostilidad y la fascinación la cultura gitana se dispersó por el continente, mezclándose con las culturas y los idiomas locales. Lentamente se fue convirtiendo en un desafío para los poderes establecidos, para la población sedentaria y para la religión dominante.
Anuncio de una venta de esclavos gitanos el 8 de mayo de 1852: 18 hombres, 10 niños, 7 mujeres y 3 niñas, "in conditie fina" (en buena condición). Cuando tuvo lugar el descubrimiento de América, en 1492, los gitanos ya estaban esparcidos por toda Europa, donde a pesar de una buena acogida inicial comenzaron a ser perseguidos, marginados, expulsados, severamente castigados, esclavizados (como en Rumania, donde la esclavitud gitana no fue abolida hasta 1864) o simplemente exterminados. El desencuentro entre los no gitanos y los gitanos perduraría desde el siglo XVI hasta la actualidad. Así, en España, la pragmática de Medina del Campo del año 1499 les obligó a abandonar la vida nómada. En 1500, el mismo año en que entraron en Polonia y Rusia, la Dieta de Augsburgo los expulsó de Alemania. En 1505 Jacobo IV de Escocia les concedió un salvoconducto y saltaron a Dinamarca. Llegaron a Suecia en 1512, y en 1514 a Inglaterra, de donde se los expulsaría, bajo pena de muerte, en 1563. Antes de eso, en España se les dio a "escoger" en 1539 entre la sedentarización o seis años de galeras, y en 1540 los obispos de Bélgica ordenaron su expulsión bajo pena de muerte.[16] A partir de finales del siglo XVI se sucederán en toda Europa pragmáticas, leyes y decretos contra el modo de vida de los gitanos. La dinámica de estas disposiciones será contradictoria (se les obliga a sedentarizarse al tiempo que se les impide la entrada en muchas ciudades, se les obliga a asimilarse al tiempo que se les concentra en determinados barrios, se les obliga a trabajar en oficios reconocidos al tiempo que se les impide la entrada en los gremios…). La tenacidad de los gitanos, sus estrategias de ocultamiento, de multiocupacionalidad (como la llama Teresa San Román), de seminomadismo o itinerancia circuscrita, de adaptación a las circunstancias cambiantes de la legislación, la capacidad para cruzar fronteras o para aliarse en ocasiones con la población autóctona realizando trabajos imprescindibles, hacen que los gitanos de toda Europa se resistan a la asimilación y conserven sus propios caracteres culturales más o menos intactos hasta la actualidad. Ante la ausencia de testimonios escritos propios y lo negativo de los ajenos, resultan valiosas las referencias de un personaje peculiar que se acercó al mundo gitano con interés y curiosidad romántica en la primera mitad del siglo XIX: George Borrow. En sus viajes por buena parte de Europa como predicador protestante tuvo oportunidad de contactar con grupos gitanos cuya lengua aprendió, traduciendo e incluso publicando el Evangelio en caló (entre su producción literaria se encuentra La Biblia en España, libro de viajes estudiado por Manuel Azaña). La entrada en la Peninsula IbéricaLa cuestión de la entrada en la Península Ibérica [editar]Cómo y cuándo llegaron los gitanos a la Península Ibérica es una cuestión cuyo consenso dista de haberse alcanzado. Una primera teoría los hace proceder del norte de África, desde donde habrían cruzado el estrecho de Gibraltar para reencontrarse en Francia con la ruta migratoria norteña.[14] Se distinguirían así los gitanos del norte, entrados por Perpiñán, los del sur, o tingitanos (en su pronunciación deturpada, gitanos, es decir, procedentes de Tingis, hoy Tánger), y los del este (o grecianos) que penetraron por la ribera mediterránea en los años ochenta del siglo XV probablemente a causa de la caída de Constantinopla. La penetración mejor documentada es la del norte. El primer documento conservado es de 1415. En él Alfonso (luego el Magnánimo) concede salvoconducto a un tal Tomás Sabba, peregrino a Santiago de Compostela. Ese mismo monarca concede otra carta de paso en 1425 a otro jefe gitano con su gente, ordenando que sea bien tratado: «…Como nuestro amado y devoto don Juan de Egipto Menor… entiende que debe pasar por algunas partes de nuestros reinos y tierras, y queremos que sea bien tratado y acogido… bajo pena de nuestra ira e indignación… el mencionado don Juan de Egipto y los que con él irán y lo acompañarán, con todas sus cabalgaduras, ropas, bienes, oro, plata, alforjas y cualesquiera otras cosas que lleven consigo, sean dejado ir, estar y pasar por cualquier ciudad, villa, lugar y otras partes de nuestro señorío a salvo y con seguridad… y dando a aquellos pasaje seguro y siendo conducidos cuando el mencionado don Juan lo requiera a través del presente salvoconducto nuestro… Entregada en Zaragoza con nuestro sello el día doce de enero del año del nacimiento de nuestro Señor 1425. Rey Alfonso.».[15]
En esos años se sucedieron los salvoconductos, otorgados a supuestos nobles gitanos peregrinos. El seguimiento de esos salvoconductos por toda la geografía española revela a los investigadores (como Teresa San Román, o Helena Sánchez) algunas evidencias:
En el siglo XVEl siglo XV, la primera gran diáspora [editar]A causa de las incesantes guerras entre bizantinos y turcos, los gitanos iniciaron una nueva migración, la primera que está documentada. Las evidencias lingüísticas permiten la reconstrucción de esta nueva peregrinación. Partiendo de que los gitanos habrían abandonado la India, y de allí habrían pasado a Irán, se supone que más tarde habrían tomado dos rutas. La primera, desde Armenia hasta Bizancio (lo que explicaría la presencia de vocabulario grecobizantino en la lengua de los gitanos), la otra, a través de Siria y Oriente Próximo y el Mediterráneo (de la cual quedarían vestigios de vocabulario árabe). Tras su estadía en los Balcanes la lengua gitana absorbió vocabulario germánico, pero la ausencia de este resto lingüístico en los gitanos españoles hace pensar que la migración se dividió en dos antes de ese asentamiento centroeuropeo. Una se habría dirigido hacia el oeste, al interior de Europa, y otra hacia el sur, hacia Siria. La primera rama se habría extendido por todo el continente europeo, mientras que la segunda habría cruzado África del Norte para reaparecer en Europa tras cruzar el estrecho de Gibraltar en el siglo XV, reencontrándose ambas corrientes migratorias en algún punto del sur de Europa. De esta manera, la llegada de los gitanos a la Península Ibérica es también un asunto controvertido que analizaremos más adelante. Lo cierto es que la migración fue masiva y extraordinariamente rápida, y fue objeto de una acogida desigual. En el siglo XV comienza a encontrárseles por todas partes y los documentos multiplican los testimonios de su presencia por toda Europa, que ha sido estudiada prolijamente.[11] En 1416 se informa de la presencia de gitanos en Rumania, en Bohemia (República Checa) y en Lindau (Alemania). En 1417 el rey de Bohemia Segismundo II les concedió un salvoconducto, y entre 1418 y 1419 los gitanos ya circulaban por la actual Confederación Helvética. Entraron en Francia en 1419, y el 12 de agosto un grupo llegó a las puertas de Sisteron y luego circuló por la Provenza. En enero de 1420 estaban en Bruselas, y en octubre en Flandes y el norte de Francia. En 1421 llegaron a Brujas y después descendieron a Arrás. El 18 de julio de ese mismo año un grupo llegó a Bolonia para solicitar al Papa un salvoconducto como peregrinos cristianos. En España se informa de su presencia por primera vez en 1415, y el 8 de mayo de 1425 se les localiza en Zaragoza. En 1427 ya se encontraban en Roma. También en 1427 se produjo una de las llegadas de gitanos mejor documentadas, conservada en la obra «Temoignage d'un bourgeois de Paris». El 12 de agosto de ese año[12] llegaron a París, donde causaron gran fascinación por su aspecto miserable y extraño, y la gente acudió en masa para verles adivinar el futuro. Vivían de la magia y de los pequeños robos, hasta que el obispo los expulsó en septiembre de ese mismo año y partieron en dirección a Pontoise. Según Helena Sánchez Ortega[13] esta crónica resume el cuadro de tipificación negativa de los gitanos que se ha de mantener hasta nuestros días. Su periplo europeo no se detuvo, y en 1430 circulaban por toda Francia bajo una acogida desigual: Arlés, Brignoles, Metz, Troyes, Grenoble, Nevers, Romans, Colmar, Orleáns y Le Luc. En 1435 fueron vistos en Santiago de Compostela, y en 1462 se les recibió con honores en Jaén. Suiza los expulsó en 1471. En 1493 estaban en Madrid. En esta última ciudad en el Concejo «…acordaron de dar limosna a los de Egibto porque a ruego de la Villa pasaron delante, diez reales, para evitar los daños que pudieran hazer trezientas personas que venían…». Estancia en Asia MenorEstancia en Asia Menor en el siglo XIV [editar]En 1322 un monje franciscano llamado Simon Simeonis describe un pueblo con características similares a los “atsigani” viviendo en Creta, y en 1350 Ludolphus de Sudheim menciona un pueblo similar, con un único lenguaje, al que llama "mandapolos", una palabra que según se piensa deriva del griego "mantes" (profeta o adivinador).[9] Hacia 1360, un feudo gitano independiente (llamado el Feudum Acinganorum) se estableció en Corfú y se convirtió en una «comunidad estable, y una importante y consolidada parte de la economía».[10] Dado que la región ocupada por estas comunidades rom era llamada «el pequeño Egipto», los peregrinos que la atravesaban para ir a Tierra Santa extendieron por toda Europa el apelativo de «egipcianos», de donde procederían los nombres de egitanos, gitanos, gitans, egypsies y gypsies. Además de los asentamientos griegos está documentada una larga estancia en los Balcanes, en tierras de serbios, búlgaros y rumanos, en el siglo XIV Evidencias geneticas sobre el origen asiatico de los gitanosEvidencias genéticas del origen asiático de los gitanos [editar]Los estudios genéticos corroboran la evidencia lingüística que sitúa el origen del pueblo gitano en el Subcontinente Indio. Estudios genéticos realizados en gitanos búlgaros, bálticos y valacos sugieren que cerca del 50% de los cromosomas Y del ADN mitocondrial pertenecen al haplogrupo hombre H y al haplogrupo mujer M, ampliamente extendidos en Asia del Sur y Asia Central. Los hombres se corresponden mayoritariamente con los haplogrupos H (50%), I (22%) y J2 (14%), Rlb (7%) ; la mujeres al H (35%), M (26%), U3 (10%), X (7%), y otros (20%). Tales haplogrupos son raros en los no gitanos, y el resto se encuentran esparcidos por toda Europa. Los haplogrupos femeninos U2i y U7 prácticamente no existen en las mujeres gitanas, pero están presentes en Asia del Sur (cerca del 11%-35%). Se puede calcular que aproximadamente la mitad del patrimonio genético gitano es parecido al de los grupos europeos circundantes. Pero los hombres gitanos del grupo sinti de Europa Central son H (20%), J2 (20%) con una frecuencia elevada de R2 (50%), frecuencia que se encuentra también en la India, concretamente en Bengala Occidental y entre los cingaleses de Sri Lanka. El marcador M217, presente en un 1,6% de los hombres gitanos, se encuentra también en Bengala Occidental (Kivisild et alter, 2003). Los haplogrupos L que se encuentran en el 10% de los indios y pakistaníes no se registran entre los gitanos (el equipo de Greshman no parece haber investigado el haplogrupo L), así como tampoco en los originarios de Bengala Occidental. A partir de la base de datos YHRD (Y Chromosome Haplotype Reference Database),[6] se puede comprobar que algunas poblaciones gitanas europeas poseen un gran porcentaje de haplogrupos masculinos R1A1. Los datos de YHRD arrojan pocas correspondencias en general con la población del subcontinente, pero una alta correlación en el haplogrupo H con la comunidad de origen surasiático de Londres, en la que hay un porcentaje muy alto de individuos procedentes de Bengala Occidental y de Sri Lanka.[7] Las investigaciones genéticas de Luba Kalaydjieva[8] muestran que el grupo original apareció hace unas 32-40 generaciones, y que ese grupo era pequeño, de apenas unos 1000 individuos. Evidencias lingúisticasEvidencias lingüísticas del origen asiático de los gitanos [editar]Artículo principal: Romaní
Desde su llegada a tierras europeas, uno de los rasgos de la comunidad gitana que más llamó la atención de los demás pueblos era su extraña lengua, muy diferente de las habladas en Europa. La primera reproducción escrita del romaní se remonta a una enciclopedia de título Fyrst Book of the Introduction of Knowledge. (Primer libro de introducción al saber) cuyo autor fue Andrew Boorde. Esta obra, completada en 1542 y publicada en 1547, recogía ejemplos de frases en lo que el autor llamaba Egipt speche (habla egipcia), dando por válida la creencia popular de que los gitanos procedían de Egipto.[2] Durante los dos siglos siguientes aparecen más menciones escritas de la lengua romaní. En España, el marqués de Sentmenat publica alrededor de 1750 un pequeño vocabulario del romaní hablado en la Península Ibérica.[3] Uno de los primeros o el primer documento en que se propone identificar la lengua romaní como una lengua india es un trabajo de Szekely de Doba en la Gaceta de Viena en 1763. En este artículo comenta que el predicador Vali quien en la Universidad de Leiden estudió el idioma de unos estudiantes de Malabar del distrito de Zigania, nombre que le recordó el de los zíngaros y que posteriormente expuso el vocabulario a gitanos de Almasch (Komora, Eslovaquia), comprobando que éstos entendían las palabras[4] A nivel académico, el descubrimiento del origen indio del romaní corresponde al alemán Johann Rüdiger, catedrático de la Universidad de Halle, quien en 1782 publicó un artículo de investigación lingüística,[5] en el que analizaba el habla de una mujer gitana, Barbara Makelin, y la comparaba con la lengua recogida en una gramática alemana del hindustaní (el nombre con el que se conocía antiguamente a los actuales hindi y urdu). En su artículo, Rüdiger reconocía la influencia en sus investigaciones del diccionario de romaní de Hartwig Bacmeister, de 1755, a quien ya en 1777 había comunicado sus ideas, así como su deuda hacia su profesor Christian Büttner, que años antes había aventurado la posibilidad de un origen indio o acaso afgano de los gitanos. Sin embargo, fue Rüdiger quien estableció, mediante su comparación entre la descripción gramatical del indostaní y el habla de Barbara Makelin, que las similitudes entre ambas variedades lingüísticas evidenciaban un origen común. Estudios subsiguientes de la lengua romaní han mostrado un estrecho parentesco con el panyabí y el hindi occidental, tanto en su vocabulario fundamental como en sus estructuras gramaticales y en los cambios fonéticos. Las investigaciones de Alexandre Paspati (Études sur les Tchinghianés, publicado en Constantinopla en 1870), de John Sampson (The dialect of the gypsies of Wales, 1926) y de los suecos Gjerdman y Ljungberg (La lengua del gitano sueco trabajador del cobre Dimitri Taikon, publicado en 1963)[2] evidencian que existe una unidad dentro del romaní que se extiende por toda Europa. Los estudios citados recogían muestras del romaní griego, galés y sueco, respectivamente. Queda demostrado así que el vocabulario básico coincide de manera relevante (nota: no se transcribe la grafía original):
Determinadas características gramaticales índicas se mantienen en el romaní contemporáneo (y algunas incluso en el caló español actual):
Evidencias lingüísticas de la migración gitana [editar]De acuerdo con los estudios de Terrence Kaufman (1973) el origen de la lengua romaní, basado en los dialectos europeos, puede localizarse en la India central y posteriormente pueden documentarse préstamos lingüísticos que ha ido adquiriendo en los territorios por donde migraba que irían desde el siglo II aC al s. XIV d. C.: así tiene préstamos del persa de su paso por Persia, pero no del idioma árabe lo que demuestra que su paso por Persia fue anterior a su islamización hacia el 900 d. C. De hacia el s. XI-XII tiene préstamo de lenguas del Cáucaso ( oseta, georgiano y armenio). Luego se detecta la migración hacia Turquía donde recibe préstamos del griego, pero no del turco, lo que indica que su paso fue anterior a la invasión turca. Hacia el 1300 d. C. se produciría la entrada en los Balcanes donde adquirió préstamos de las lenguas eslavas. Posteriormente los dialectos europeos del romaní se dividen, aunque Kaufmann indica una distinción entre los que tienen influencia léxica del idioma rumano y los que no, que serían los gitanos de Bulgaria y los de España. Evidencias genéticas del origen asiático de los gitanos [editar]Los estudios genéticos corroboran la evidencia lingüística que sitúa el origen del pueblo gitano en el Subcontinente Indio. Estudios genéticos realizados en gitanos búlgaros, bálticos y valacos sugieren que cerca del 50% de los cromosomas Y del ADN mitocondrial pertenecen al haplogrupo hombre H y al haplogrupo mujer M, ampliamente extendidos en Asia del Sur y Asia Central. Los hombres se corresponden mayoritariamente con los haplogrupos H (50%), I (22%) y J2 (14%), Rlb (7%) ; la mujeres al H (35%), M (26%), U3 (10%), X (7%), y otros (20%). Tales haplogrupos son raros en los no gitanos, y el resto se encuentran esparcidos por toda Europa. Los haplogrupos femeninos U2i y U7 prácticamente no existen en las mujeres gitanas, pero están presentes en Asia del Sur (cerca del 11%-35%). Se puede calcular que aproximadamente la mitad del patrimonio genético gitano es parecido al de los grupos europeos circundantes. Pero los hombres gitanos del grupo sinti de Europa Central son H (20%), J2 (20%) con una frecuencia elevada de R2 (50%), frecuencia que se encuentra también en la India, concretamente en Bengala Occidental y entre los cingaleses de Sri Lanka. El marcador M217, presente en un 1,6% de los hombres gitanos, se encuentra también en Bengala Occidental (Kivisild et alter, 2003). Los haplogrupos L que se encuentran en el 10% de los indios y pakistaníes no se registran entre los gitanos (el equipo de Greshman no parece haber investigado el haplogrupo L), así como tampoco en los originarios de Bengala Occidental. A partir de la base de datos YHRD (Y Chromosome Haplotype Reference Database),[6] se puede comprobar que algunas poblaciones gitanas europeas poseen un gran porcentaje de haplogrupos masculinos R1A1. Los datos de YHRD arrojan pocas correspondencias en general con la población del subcontinente, pero una alta correlación en el haplogrupo H con la comunidad de origen surasiático de Londres, en la que hay un porcentaje muy alto de individuos procedentes de Bengala Occidental y de Sri Lanka.[7] Las investigaciones genéticas de Luba Kalaydjieva[8] muestran que el grupo original apareció hace unas 32-40 generaciones, y que ese grupo era pequeño, de apenas unos 1000 individuos. Primer movimiento migratorio gitanoPrimer movimiento migratorio del siglo X [editar]Los estudios genéticos y lingüísticos parecen confirmar que los rom son originarios del Subcontinente Indio, posiblemente de la región del Punjab. La causa de su diáspora continúa siendo un misterio. Unas teorías sugieren que fueron originariamente individuos pertenecientes a una casta inferior reclutados y enviados a luchar al oeste contra la penetración musulmana. O tal vez los propios musulmanes conquistaron a los rom, los esclavizaron y los trajeron al oeste, donde formaron una comunidad separada. Esta última hipótesis se basa en un relato de Mahmud de Ghazni, que informa de 50.000 prisioneros durante una invasión turco-persa del Sindh y del Punjab. Por qué los rom escogieron viajar al oeste en lugar de regresar a su tierra constituye otro enigma, aunque la explicación puede haber sido el servicio militar bajo dominio musulmán. Lo que es aceptado por la mayoría de los investigadores es que los romaníes podrían haber abandonado la India en torno al año 1000, y haber atravesado lo que ahora es Afganistán, Irán, Armenia y Turquía. Varios pueblos similares a los gitanos viven hoy en día en la India, aparentemente originarios del estado desértico de Rajastán, y a su vez, poblaciones gitanas reconocidas como tales por los propios gitanos viven todavía en Irán con el nombre de lurios. Si bien las pruebas documentales comienzan a ser fiables sólo a partir del siglo XIV, algunos autores contemporáneos han rebajado la fecha del año 1000 o incluso antes. Ciertas referencias sugieren que las primeras referencias escritas de la existencia del pueblo rom son anteriores: un texto que relata cómo Santa Atanasia de Egina repartió comida en Tracia a unos «extranjeros llamados atsigani» (del griego Ατσίνγανος') durante la hambruna del siglo IX, en plena época bizantina. Incluso antes, a principios del mismo siglo, en el año 803, Teófanes el Confesor escribe que el emperador Nicéforo I echó mano de la ayuda de ciertos atsigani, que con su magia le habrían ayudado a contener una revuelta popular. «Atsinganoi» fue un término usado también para referirse a adivinadores ambulantes y ventrílocuos y hechiceros que visitaron al emperador Constantino en 1054. Un texto hagiográfico (Vida de San Jorge anacoreta) refiere cómo los «atsigani» fueron llamados por Constantino para ayudarle a limpiar los bosques de fieras. Más tarde serían descritos como hechiceros y malhechores y acusados de intentar envenenar el galgo favorito del emperador. La extensión de ese término generaría los modernos sustantivos tzigane, Zigeuner, zingari y zíngaros. Un relato histórico-legendario del siglo X titulado Crónica Persa, de Hazma de Ispaham, menciona a ciertos músicos solicitados al rey de la India, a los que llamó zott. El Libro de los Reyes (o Shahnameh, fechado en 1010), del poeta Firdusi cuenta una historia similar: varios miles de Zott, Rom o Dom («hombres») habrían partido del actual Sindh (puede que del río Indo) con objeto de entretener al rey de Persia con sus espectáculos. A partir de ahí, tras una larga estancia en esa región, y ya descritos como un pueblo que rechazaba vivir de la agricultura, se habrían esparcido en dos grupos migratorios: uno hacia el sudoeste y Egipto, otro hacia el noroeste y Europa. Si bien no existe consenso definitivo sobre esta cuestión, la opinión más extendida se ve avalada por las siguientes evidencias del origen asiático de los gitanos: Historia del pueblo gitanoEl origen de los gitanos, también conocidos como pueblo rom, roma o romaní, es todavía hoy objeto de controversia. Existen varias razones que explican la oscuridad que envuelve a este asunto. En primer lugar, la cultura gitana es fundamentalmente ágrafa y despreocupada por su historia, de manera que no han conservado por escrito su procedencia. Su historia ha sido estudiada siempre por los no romaníes, con frecuencia a través de un tamiz fuertemente etnocentrista. Los primeros movimientos migratorios datan del siglo X, de manera que mucha información se ha perdido, si es que alguna vez existió. Es importante señalar también que los primeros grupos de gitanos llegados a Europa occidental fantaseaban acerca de sus orígenes, atribuyéndose una procedencia misteriosa y legendaria, en parte como estrategia de protección frente a una población ante la que eran minoría, en parte como puesta en escena de sus espectáculos y actividades. Otro problema que hay que tener en cuenta es que la pertenencia (o no) a la comunidad gitana es una cuestión disputada. No existe una delimitación clara dentro de la propia comunidad (ni fuera) acerca de quién es gitano y quien no lo es. Las principales fuentes de información son los testimonios escritos, los análisis lingüísticos y la genética de poblaciones.Artículo principal: Historia del pueblo gitanoLa palabra "gitano" procede de "egiptano", porque en el siglo XV se pensaba que los gitanos procedían de Egipto. Cuando penetraron en Europa, muchos grupos de gitanos se presentaban a sí mismos como "nobles egipcianos"; así, en 1425, dos rom pidieron un salvoconducto al rey Juan II de Aragón, en el cual se hacían llamar "condes del Egipto Menor". La palabra "calé" parece proceder del indostaní "kâlâ", que significa "negro". Dado que se pueden encontrar en multitud de estados de todo el mundo, existen una gran variedad de etnónimos. Los principales son los siguientes:
Poblacion gitana y asentamientos importantes
Introduccion al Pueblo GitanoSe denomina pueblo gitano, pueblo rom o romaníes a una comunidad o etnia con un origen y características similares pero heterogéneas, presente en casi todos los estados europeos, en numerosos países americanos y en algunos africanos y asiáticos. En el caso de España puede usarse también el término calé para referirse a la persona, o caló para referirse a la variante lingüística propia. Es la mayor minoría étnica de la actual Unión Europea. El término "gitano" es mayoritario en España y se recogen significados positivos, aunque también connotaciones peyorativas.[26] Esta circunstancia ha originado en España una propuesta reciente para sustituir este término por romaní o simplemente "rom" (en romaní: hombre o marido). A nivel internacional existe también una propuesta común para utilizar rrom, tanto el nombre del pueblo como el idioma, si bien no hay todavía acuerdo acerca de la existencia o no del doble fonema “r-r” en las lenguas gitanas centroeuropeas. Gitanos de Rumania
Gitanos en ColombiaUn testimonio recobrado, que reflexiona sobre los Rom de Colombia.
Según cuentan nuestros abuelos, los Gitanos llegamos a Colombia procedentes de Cataluña, alrededor del año 1900. Llegamos tres grupos: los Mijháis, los Bolochok y los Jhánes, y nos establecimos en diferentes regiones. También llegaron Churón procedentes de Rusia. August 11 Sevilla 2007Los primos del Este Adevarul scrie despre manifestatia de la Madrid din 7/08/08Regimul Berlusconi, taxat de ţiganii din Madrid
de Adrian Dinu (1163 afisari, 2008-08-09)
300 de spanioli au participat la un marş de protest pentru susţinerea ţiganilor români din Italia, însă din partea românească au venit doar doi reprezentanţi. Ţiganii spanioli au luat ieri atitudine faţă de atentatele îndreptate împotriva ţiganilor români din Italia, printr-un marş de protest intitulat "Contra rasismului, contra indiferenţei". Aproximativ 300 de persoane din comunităţile autonome Madrid, Catalunya, Extremadura, Galicia şi Ţara Bascilor au defilat pe traseul Glorieta de Rubén Darío – Calle de Padilla. Scopul declarat a fost acela de „a face publică gravitatea atentatelor din Italia şi de a apela la solidaritatea cetăţenilor în faţa violenţei oarbe a rasiştilor", după cum a afirmat Nicanor Suarez Lozano, preşedintele organizaţiei Platforma Democrată de Respectare a Drepturilor Omului. Înarmaţi cu pancarte, ţiganii spanioli au criticat regimul premierului italian Silvio Berlusconi. Ei au cerut respectarea drepturilor omului şi a democraţiei, cât şi încetarea oricărei forme de rasism şi xenofobie. "Nu, rasismului!", au strigat ei încă de la început. Au continuat apoi cu: "Există doar o rasă: rasa umană" şi "Drepturi umane pentru ţigani". Chiar dacă numele lui Silvio Berlusconi nu a fost pronunţat deloc, activitatea acestuia a fost condamnată de spanioli printr-o pancartă pe care scria "Berlusconi, la fel ca Mussolini". "Italienii au o mentalitate fascistă"
Prezenţa ţiganilor români la acest marş a fost aproape inexistentă. Doar reprezentanţii a două organizaţii au fost de faţă. Daniela Radu, secretar general al Asociaţiei Rrom-Madrid şi purtător de cuvânt în FEDROM pe probleme de minorităţi etnice şi trafic de persoane, a afirmat că în Spania ţiganii nu se confruntă cu problemele celor din Italia. "Sper ca prin acest manifest italienii să nu-şi mai bată joc nici de noi, ţiganii, dar nici de oricare alt român sau de oricare alt om. Ei uită de drepturile pe care le avem ca cetăţeni europeni. Uită de drepturile pe care le avem ca cetăţeni ai acestei planete şi trebuie să le aducem aminte. Faţă de Italia, aici în Spania este altfel. Lumea este mai primitoare. Problemele din Italia sunt din cauza mentalităţii italienilor. Mulţi au o mentalitate fascistă." |
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